martes, 7 de agosto de 2018

DE CÓMO EL CINE PUEDE SANAR EL ALMA


 

Las personas vemos cine por diferentes causas: para pasar un momento agradable, para admirar el arte de las actuaciones (si es que lo tiene, ya que siempre son mayoría aquellas producciones en las que este "savoir faire" está ausente). Hay otros que ven cine porque tienen esa costumbre y sin más observan, pasando muy de prisa frente al lenguaje de lo que el autor nos quiere decir.
Otros ven el cine como quien mira un espejo, tratando de encontrarse reflejado en alguno de los personajes y hay otros que no les gusta porque su sensibilidad les lleva a otras cosas.
El cine también puede llegar a convertirse en una droga, en el sentido que se puede caer en el error de utilizarlo para evadirse de la realidad, sumergiéndose en la melancolía, la ilusión y hasta la irresponsabilidad.
Personalmente creo que el cine, como toda forma de buen arte, es alimento para el alma que recorre nuestro ser de manera literal, porque pasando por nuestros sentidos y nuestra razón, puede tocar las cuerdas de nuestro ser espiritual hasta el punto de que el cuerpo es alcanzado a través de la risa, la sonrisa, las lagrimas, un erizamiento de la piel, la anamnésis de un olor o un sabor lejano de la infancia o ese nudo en la garganta que está contenido y que precede algunos de los síntomas anteriormente citados. Todo eso puede mover tu voluntad al  bien. Por eso hay un compromiso de todo el ser cuando se especta una película y por eso mismo es siempre un síntoma positivo cuando tenemos el buen hábito de discernir y escoger aquello que vemos, dónde lo vemos, para qué lo vemos y cómo lo vemos. En resumen, saber ver cine creo yo que consiste en captar los mensajes de las actuaciones para luego servirse de ello y ser el gran protagonista de su propia vida, una vida que no es estática sino dinámica, que cambia y que queremos que siga haciéndolo pero siempre para mejor.


Hoy comentaré brebemente esta magnífica pieza cinematográfica que ha sido llevada muchas veces a las tablas del teatro y que procede de una fuente literaria: la obra del escritor Ernest Thompson titulada como la misma película: "On Golden Pond" que en español es "En el Estanque Dorado"
Entre los varios elementos que aparecen en el desarrollo de la trama, he rescatado dos que son como caminos que van en paralelo y que están en dependencia por el lazo afectivo, aún si uno de ellos se percibe muy maltrecho por las heridas propias de la vida.
El primer camino es el de la pareja, Norman y Ethel, que son dos ancianos que viven esta etapa de sus vidas de forma muy distinta. Mientras que ella es jovial, vivaz y desbordante de alegría y entusiasmo, él es pesimista, malhumorado y sarcástico.
¿Qué se esconde detrás de estos comportamientos? En ella no mucho porque es extrovertida, vive en la confianza de que tiene todo lo necesario para ser feliz y por tanto lo es simplemente. En él, el temor a la muerte, la angustia de sentirse totalmente capaz de un millón de cosas desde la voluntad pero lo opuesto al momento de ejecutar el acto ya que su cuerpo no le acompaña. Como lo dice en algún momento: "Pero Ethel, si tu eres una anciana y yo soy una momia..!"


Esta actitud que lo condiciona fisicamente, lo limita mucho más desde lo emocional y psicológico. El experimenta la extrema vulnerabilidad que no le permite ser quien era antes. Frágil no se encuentra totalmente despojado ya que le corona el amor de una esposa generosa hasta el extremo.
Por otro lado, el segundo y escabroso camino es el de la relación padre-hija. Chelsea ha crecido entre estos dos padres cuyos afectos y pobrezas la han desequilibrado en cuanto al auto concepto.
Ella carga con el estigma de "la gordita", la que trata pero que no puede, la que no está a la altura de lo que se espera. 


Así, esta herida del padre que denota un cierto perfeccionismo y que, aunque la película no lo muestra, tiene su asiento en los que Norman niño habría vivido al nivel parental, son los responsables de este papá lleno de condiciones, de expectativas frustradas y de una fría distancia que bien no hace. 
Norman no ha recibido el amor simple y libre, claro y franco, sin aspavientos ni preámbulos... el es un viejo gruñón pero más es un niño herido, con miedo de ser amado y con miedo de amar, un miedo que se enraíza en no saber cómo se ha de amar a una hija.

Pero... ¿Y cómo puede amar a su esposa? 
Ethel es amable desde todo punto de vista, ella conoce a su marido como la palma de su mano, conoce su lenguaje. Sabe que detrás de un gruñido esconde un miedo y sabe también que una cruel ironía esconde un "te amo pero no sé cómo decirlo". En pocas palabras, ella lo ama y lo acepta como es sin querer cambiarlo, ella lo hace todo fácil.


Una frase sencilla pero a la vez profundísima nos habla del amor de ella por su anciano esposo: "¿SabesNorman?, eres el hombre más encantador de la tierra. Pero yo soy la única que lo sabe".

Pero la hija no puede ser libre frente al padre porque no conoce su intrincado lenguaje, no tiene acceso a él porque lo quiere cambiar, lo juzga y espera que sea él que se muestre distinto, idealmente papá, atrapada sin remedio en el pasado.
Esa espera es profundamente decepcionante porque se espera desde la ilusión que no es lo mismo que la esperanza.
La película lo dice indirectamente, no es por nada que Chelsea fracasó en su primer compromiso y aparece en escena con un dentista que es su nueva relación de la cual el padre duda mucho.

Lo que se dice y no se dice marca a las personas. "Cuando estoy en la ciudad soy yo misma y nada me lo impide. Pero cuando vengo aquí, al lado de Norman, vuelvo a ser la gordita..."
Las palabras de los padres a los hijos han de ser palabras de vida, pero producto de haber sido heridos, algunas veces pueden convertirse en crueles saetas que se clavan en el corazón de aquellos que paradojicamente son los que más amamos.


Es necesario un gran perdón y una aceptación por parte de ambos. es indispensable reconocer que el pasado ya no se puede volver a transcurrir, pero que desde el presente podemos tomar un camino diferente.

No quiero comentar más, la película tiene muchos más detalles que invito a que cada uno los pueda ir descubriendo y que no son poca cosa cuando de lo que se trata es de valorar la humanidad de los personajes.

Que todos podamos reconciliarnos con nuestras propias historias y que no dilatemos mucho el tiempo en el que podamos decir "perdóname". Nadie merece vivir una vejez en la soledad y la amargura, sin embargo, la falta de perdón dado y recibido es el gran obstáculo para que el alma pueda sanar.



Ethel y Norman Thayer son un anciano matrimonio que pasa sus vacaciones en un paradisíaco lugar: "el Estanque Dorado". Norman, un hombre muy activo, soporta muy mal las limitaciones de la vejez y la cercanía de la muerte. Inesperadamente, llega de visita Chelsea, la hija de los Thayer, que siempre ha mantenido unas relaciones muy tensas con su padre.
No en vano esta película ha alcanzado 3 premios Oscar, las actuaciones de sus protagonistas son magníficas.
El tema gira en torno a dos sujetos muy importantes: el sentido existencial visto desde el otoño de la vida y lo fundamental que es el amor en las relaciones de familia. La película no idealiza ninguno de estos dos aspectos, por un lado, siempre resulta doloroso para todos ver que el cuerpo "no acompaña con el mismo entusiasmo" al alma que es eterna, y claro está, para algunos como Norman, esto es más insufrible que para otros. Pareja feliz que, a pesar de los temores y achaques del esposo se beneficia de un frescor y un entusiasmo siempre presente por parte del alma de la cabaña: Ethel. Ese amor que ha viajado por el tiempo venciendo muchos obstáculos, aún debe sortear uno que es muy doloroso: la relación del padre con la hija.
Esto hace muy humana y profunda esta historia y nos lleva a considerar que, si bien es cierto una vida perfecta solo se tendrá en la eternidad, por de pronto, la aceptación de nuestros límites, nuestros fantasmas del pasado, las heridas que se resisten a curar y todo lo que nos supone ocasión de sufrir, debe pasar por el crisol del perdón, un perdón a los demás, pero sobre todo un perdón a sí mismo.




Título Original: On Golden Pond
Título en Español: En el Estanque Dorado
Año: 1981
Duración: 110 minutos aprox.
País: USA
Director: Mark Rydell
Guión: Ernest Thompson (de su novela)
Música: Dave Grusin
Fotografía: Bill Williams
Actuaciones de:
Henry Fonda, Katherine Hepburn, Jane Fonda, Doug McKeon, Dabney Coleman y William Lanteau
Idiomas: Español e Inglés
Subtítulos: Español
Menú Principal dinámico
Menú de Escenas, Idiomas y Extras
Formato: DVD5
Región: ALL
Sistema: NTSC


martes, 22 de noviembre de 2016

SAN PEDRO POVEDA Y EL LUGAR DE LA MUJER




Escuché decir a alguien alguna vez y no sin cierto humor, que el feminismo no era otra cosa que un machismo trasnochado. Y algo de cierto hay en ello porque (es mi opinión personal) en el feminismo se suele encontrar, y no pocas veces, poco de femenino y sí muchos extremos deformes de la belleza propia y exclusiva de la mujer.

Este hombre, santo sacerdote y visionario es Pedro Poveda, a quien dedicamos estas lineas a propósito de la película que acaba de llegarnos titulada "Poveda" y que comentaremos luego.


Aquellos que han desarrollado alergia a la Iglesia Católica y que, en algunos casos, tienen razones que deben ser escuchadas porque siempre estas se originan en heridas con personas que luego se trasladan a heridas e intolerancia hacia la Institución, suelen avanzar unos argumentos bastante conocidos. Entre otros citaremos: 
La Santa Inquisición, también está el de las tan mentadas riquezas de la Iglesia Católica, que por qué no se venden para aliviar la pobreza del mundo... ¿les suena?. 
Luego surge el tema de la edad media, la edad del oscurantismo en que reinaba la ignorancia y ello gracias a una Iglesia Católica que no quería el progreso de la ciencia y todo el comprimido adjunto a ese tipo de aseveraciones. 
Otro punto que suele aparecer es el del descubrimiento de América, la masacre de los habitantes del Nuevo Mundo, la imposición de la fe al precio de la tortura, el precio que se tuvo que pagar por ello y que pasaba por diezmar a la población indígena como si de deshojar margaritas se tratara.

Como ven, estos son solo algunos de los temas que aparecen cuando hablar mal de la Iglesia Católica se quiere. 
Tenemos que decir que como argumentos son asuntos bastante débiles porque, aunque poseen algo de verdad, están impregnados de mucha más fantasía y engaño ya que se constituyen en unas leyendas negras que surgen a partir del siglo XVII con el propósito de embarrar bajo la estrategia cobarde del "miente, miente, que algo queda". Recordemos que en la época revolucionaria de la enciclopedia, la historia del mundo "se volvió a escribir" y borraron de un plumazo mil años en el que no dejaron de pasar cosas (grandes y bellas cosas)
Pero bueno, cito el tema porque queremos llegar a la mujer. 
A este respecto se ha dicho que la Iglesia Católica ha sido la responsable (y sigue siéndolo) de que la mujer viva postergada, relegada a una función simplemente procreativa y de servicio al hombre (el varón). 
Nada más falso que eso. Así como detrás de tantísimos descubrimientos científicos hay un sacerdote o un creyente católico (para muestra dos botones: El Sacerdote Católico Mendel... padre de la genética o el Sacerdote Católico Georges Lemaìtre, astrónomo y el primero que habló de la expansión del universo y de la teoría del bing bang), así también quien ha dado su lugar a la mujer en el mundo es el mismo Jesucristo y tras él muchos otros de sus discípulos uno de los cuales es el padre Poveda.


Yendo al tema que nos ocupa hoy, es necesario conocer a nuestro personaje. 
¿Quién es Pedro Poveda...?
Español, nacido en Linares el 3 de diciembre de 1874. El primero de 5 hijos. Cuenta su biografía que cuando era muy niño, su abuela le acercó a una imagen de la Santísima Virgen María e hizo la siguiente oración: "Virgen Santa, que este sea un niño bueno". Queda fuera de duda que Dios escuchó la plegaria y de gran manera.
El año de 1987 era ordenado Sacerdote en Granada (Guadix), lugar donde permaneció siete años, hasta 1906. Tenía un corazón enorme, era muy inquieto, pero de la inquietud que aparece como consecuencia de que a uno le mueve Cristo, por eso hizo cosas grandes y fue grande queriendo ser más bien pequeño.

Su primera obra: una escuela en las cuevas de Guadix, lugar donde nadie quería ir, sitio de delincuentes y la chusma granadina. Él está convencido que es allí donde debe estar. habla con su obispo y consigue el permiso para iniciar su misión en medio de los más pobres de su región.





Tres años después de haber fundado la escuela en las cuevas y algunos talleres para que las mujeres pudieran trabajar y procurar el sustento para sus hijos, es enviado a Covadonga para tomar el cargo de canónigo de la basílica de Santa María de Covadonga.

Con el corazón hecho un nudo pero firme en su voto de obediencia, parte sin dudar que es la voluntad de Dios.

Pasa que, cuando las circunstancias nos conducen por otros lares y uno se deja llevar por la providencia, no es que Dios te quite algo para despojarte gratuitamente, sino que lo que te pide entregues es para darte más y mayor capacidad de recibir algo mejor. Y así fue.

Ya desde ese nuevo puesto, el padre Pedro Poveda descubre un nicho de apostolado necesario e impostergable. El estado quiere educar, pero desde la negación de la fe. Por ello, el padre Poveda comienza a formar a profesores laicos para impartir una formación y educación católica pero innovando con una pedagogía que hiciera de los niños y jóvenes personas llenas de bien para así transformar la sociedad en la que viven. Funda entonces la "Institución Teresiana" en 1911 y convoca de manera particular a jóvenes y talentosas profesoras, mujeres llenas de la vocación de enseñar pero no enseñar cualquier cosa, sino el bien y Dios nunca está separado del bien.



Estas academias pedagógicas forman a las muchachas que provenían de familias, en su mayoría humildes, pero sobre todo provenientes de hogares en los que el machismo estaba muy presente como en la sociedad de entonces.

El padre Pedro cree que estas mujeres están llamadas por Dios para ser verdaderos apóstoles de la transformación del mundo y por eso les anima y se desvive por alcanzarles todo lo necesario para que ese desarrollo en ellas pueda convertirse en algo concreto: 
mujeres que aportan a la formación óptima del ser humano.

Y allí nos detenemos por un minuto para establecer la diferencia que hay entre esta posición y la promoción del feminismo puro y duro. La flaqueza de la ideología feminista es que coloca a la mujer en una situación de comparación respecto del hombre, cosa que a su vez engendra un asunto muy bizarro. Luego de todo lo que se ha visto en el mundo después de los años 60 del siglo anterior, está fuera de toda duda la capacidad de la mujer para asumir mil y un situaciones en la vida profesional, técnica y laboral. No solo que lo hace bien, sino que en muchos casos hasta lo puede hacer mejor.

 Se entiende, si uno se detiene a contemplar las cualidades femeninas, que, la percepción y sensibilidad que tiene una mujer, ese sexto sentido que aflora repetidas veces en lo cotidiano, su inteligencia que es emocional porque va unida a su corazón, su sentido trascendente y espiritual que le viene, como dice un rabino judío, de aquellas palabras que Dios le susurró al oído mientras el hombre dormía... Todo eso suma para bien y mejor. Pero lanzo la pregunta: Si la mujer por ocuparse de todas estas buenas cosas, abandona su vocación de hija, esposa y madre: ¿quién tomará ese lugar...?  Los movimientos gay y de género no salieron de la nada señores. 
(cierro el paréntesis)


San Pablo Poveda lo que consigue con el Instituto Teresiano y todas esas academias de formación profesional en la enseñanza es que la mujer ocupe el lugar que le corresponde, que pueda darse no solamente a su familia sino a la sociedad para que de esta manera el mundo no solo sea transformado por los hombres, eso es un trabajo incompleto. Que el mundo sea transformado por ambos de manera que ambos que son complementarios puedan hacer las cosas como Dios realmente quiere.

Cabe señalar que en aquellos días, el estado formaba a varones. la perspectiva estatal no se fijo en las mujeres porque no se les consideraba capaces de aquello. 
San Pedro Poveda cree tanto que esto es posible que pone al frente de esta obra a una mujer, Josefa Segovia Morón, a quien con cariño le llamaban Pepita y la deja al frente de la obra haciéndose él de lado porque sabía que tenía un encuentro con Jesús en otro Gólgota que sería el suyo.


El 27 de julio de 1936, cuando acababa de celebrar la Eucaristía, fue detenido en su casa de la calle de La Alameda de Madrid. No ocultó su identidad y dijo: “Soy sacerdote de Jesucristo”. Unas horas después, al ser separado de su hermano, que le había acompañado, le dijo: “Serenidad, Carlos, se ve que el Señor, que me ha querido fundador, me quiere también mártir”. A la mañana siguiente una profesora y una joven doctora de la Institución Teresiana encontraron su cadáver junto a la capilla del cementerio de La Almudena. En su pecho aparecía, atravesado por una bala, el escapulario de la Virgen del Carmen. Murió mártir por la fe el 28 de julio de 1936, a los sesenta y un años de edad. Trasladaron su cadáver a la sacramental de San Lorenzo, donde recibió sepultura el día 29.

Fue beatificado el 10 de Octubre de 1993. Su cuerpo se venera en la Casa de Espiritualidad de la Institución Teresiana de Los Negrales (Madrid).

Datos biográficos tomados de: Corazones. Org





Poveda creyó en la mujer



Apostó por su preparación intelectual y personal


Pedro Poveda supo vislumbrar la importancia de la mujer en la nueva sociedad y puso manos a la obra para impulsar su integración en ella.

Poveda pertenece al grupo de personas que apostaron por la urgencia de preparar a las mujeres. Desde el principio, y más a partir de 1911, Poveda quiere apoyarles en su preparación intelectual y personal.

Cuando se repasa la breve historia de la promoción de la mujer en el mundo sorprende el planteamiento del P. Poveda que, partiendo de la tradición cristiana, abre un amplio cauce para el desarrollo de las múltiples posibilidades que la vida moderna empieza a presentar a la mujer. 
(http://www.teresian-association.org/es/pedro-poveda-2/articulos/item/171-poveda-creyo-en-la-mujer)




El sacerdote Pedro Poveda tuvo una vida plena, iluminada por la fe y el amor, realizando una importante labor socioeducativa en las cuevas de Guadix con los braceros pobres que vivían en la ignorancia y la indigencia. Trasladado a Asturias y posteriormente a Jaén, puso en marcha una iniciativa pionera confiando a mujeres jóvenes su proyecto educativo y fundando la Institución Teresiana.
Esta es una hermosa presentación, que hace parte de la historia de la Iglesia Española y que es fiel testimonio de uno entre tantos otros esfuerzos que se hizo en favor de los más pobres y también de las mujeres a fin que encuentren un lugar digno en la sociedad.
De los mismos creadores de la película "Un Dios Prohibido"
llega esta impactante película que da fe del heroismo
y el amor extremo de los que, imitando a Cristo, no dudaron en dar su vida por Él y por sus hermanos.
 
Título original: Poveda
País: España
Año: 2016
Director: Pablo Moreno
Guión: Pedro Delgado y Pablo Moreno
Música: Oscar Martín Leanizbarrutia
Actuaciones de: Raul Escudero,
Elena Furiase, Daniel Gómez,
Pablo Viña, Xiqui  Rodriguez,
Alnhoa Aldonado y Natalia Álvarez
Duración: 118 minutos aprox.
Imagen: 16/9 panorámica HD
Sonido 5.1 Dolby Stereo
Menú principal
Menú de Escenas
Menú de Extras y Adicionales
Formato DVD5
Región: ALL
Sistema: NTSC

martes, 18 de octubre de 2016

MOISÉS Y LOS DIEZ MANDAMIENTOS



Cuánto entusiasmo ha habido en torno a esta serie brasileña, hasta donde sabemos, la primera que ha tomado el riesgo de proponer un tema bíblico en el formato de serie-novela.
Ya comentábamos tiempo atrás en el artículo intitulado "El género Bíblico vuelve con fuerza", que esta valiente apuesta tenía el inmenso mérito de proponer un tema no solamente espiritual sino que además es histórico, en un contexto en que la televisión, el cine y los contenidos de la inmensa mayoría de medios de comunicación, es no solo mediocre sino hasta llega a rayar con lo nocivo y contaminante.


Qué duda cabe que la cultura está hoy por hoy, completamente trastocada por la ambigüedad del relativismo que ha arrancado al común de los seres humanos esta noble capacidad de razonar, de pensar, de discernir, y haciéndolo, de escoger y hacerlo bien.
Esta semana, la televisión de señal abierta en el Perú acaba de poner fin al bodrio del "estelar sabatino" cuyo título perverso se muestra falsamente como "el valor de la verdad". Ciertamente un enlatado importado así, sazonado con lo peor de la farándula local, no podría ofrecer sino lo opuesto a lo constructivo. De valor nada y de verdad lo diametralmente opuesto. Veneno de enorme demanda para la mayoría que consume con los ojos y no con la inteligencia ese tipo de droga devastadora.
¿Por qué cito este hecho? Porque en Perú no se ha trasmitido hasta el día de hoy la serie que nos toca comentar.


Quienes vieron anteriormente alguna de las producciones de la cadena brasileña Rede Record necesariamente sentirán atracción por esta mega producción compuesta de nada menos que 231 capítulos de aproximadamente 45 minutos de duración cada uno.
Si "José de Egipto", "El Rey David" o "Los Milagros de Jesús" al nivel de la puesta en escena parecían insuperables, la cantidad de horas de rodaje no fue la excusa para menguar en calidad. Por el contrario. Esta serie ha merecido el elogio no solo de los entendidos en materia del séptimo arte sino que hasta arqueólogos y eruditos especializados en egiptología han mostrado su asombro frente a la calidad de esta producción.


Debido al éxito alcanzado no solo en Brazil, sino en diferentes países del mundo en los que la serie fue trasmitida, los productores tuvieron la feliz idea de producir una versión para la pantalla grande.
Es de esa versión que ahora les damos cuenta, y aunque no viene doblada al español, si beneficia de subtítulos en este y otros idiomas para el disfrute de un público más basto.




El largometraje, escrito por Vivian de Oliveira y dirigido por Alexandre Avancini, tiene en el elenco principal a los actores de gran talla y es el fruto de la primera serie bíblica producida para la televisión y que ha cuidado de manera sorprendente los detalles en vestuario, escenografías y contenido de los libretos.
Con efectos especiales grandiosos y una historia emocionante, la película producida por la Record cuenta uno de los más famosos pasajes de la Biblia: la saga de Moisés, desde su nacimiento hasta la llegada de su pueblo a la Tierra Prometida, pasando por la fuga del Egipto por el Mar Rojo y el encuentro con Dios en el Monte Sinaí. Una libre adaptación de los libros bíblicos Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, la película cubre más de 100 años de historia, en tramas cubiertas de emoción.
La novela “Los Diez Mandamientos”, que estuvo al aire durante fines del 2015 y el año 2016, impactó a cerca de 144 millones de telespectadores en Brasil e hizo que creciera un 139% los índices de audiencia de la Record en la franja horaria de exhibición, garantizando el vice-liderazgo aislado de la emisora, con muchos capítulos en primer lugar, desbancando al noticiero y a la novela con los que competía. El día en el que fue exhibido el capítulo con la apertura del Mar Rojo, la Record alcanzó números de audiencia históricos en varias partes del país.
La película tendrá, más allá de escenas exclusivas, un final inédito, que anticipará la segunda temporada de la novela, que se estrena en marzo de 2016.

Título original: Os Dez Mandamentos
Título en Español: Los Diez Mandamientos o 
Moisés: Los Diez mandamientos.
Año: 2016
País: Brasil
Idioma: Portugues
Subtítulos: Español, Francés, italiano,
Portugues e Inglés.
Duración: 104 minutos (1h44m)
Imagen: 16/9 HD
Sonido: Dolby Digital
2.0 y 5.1 Stereo
Menú Principal Dinámico
Menú de Escenas
Menú de Extras
Trailer de la Película
Maiking of
Formato: DVD5 
Región: ALL
Sistema NTSC