viernes, 16 de marzo de 2012

BAJO EL CIELO DE ROMA - PAPA PIO XII




Conocerán la Verdad y la Verdad les hará Libres

De la Iglesia Católica y a través de la historia se han dicho y se siguen diciendo muchas cosas.
Por lo general, los medios de comunicación nos tienen acostumbrados a despotricar en contra de los sacerdotes, religiosos y todo lo que represente la fe en Jesucristo. Pero pongamos atención al ver que no es contra "cualquier fe en Jesucristo". Debe ser una fe católica, de lo contrario el asunto ya no reviste el mismo interés.
Curioso detalle es el ver que los mismos que se escandalizan frente a las miserias de aquellos clérigos que han caído en la desgracia de traicionar sus principios morales y de fe, son los mismos que promueven el aborto, la eutanasia, la promoción del genero sexual, entre otras posturas propias de lo que Juan Pablo II calificó magistralmente como "La cultura de la muerte", y esta flagrante contradicción no les resulta para nada inconveniente siendo que lo es del todo.

Cuando hablamos de historia, hablamos no necesariamente de una verdad objetiva, precisa, explicita e inequívoca. Bastaría ver por qué un acontecimiento como la guerra del Pacífico resulta terminar con 3 o mejor dicho con 4 historias diferentes: la de los bolivianos, la de los chilenos, la de los peruanos y la de los intereses anglo americanos.  Fue un solo acontecimiento, fue una sola guerra, fue en un solo momento de la historia y sin embargo la historia cuenta diferente de un lado y del otro.



¿Se puede hacer filosofía de la historia? Creo yo que no, justamente por lo que expongo con el ejemplo. Para el ser humano resulta una empresa muy complicada decir sin traicionar la verdad, objetivamente, qué ocurrió en tal momento de la historia.
Yo no creo que sea producto necesariamente de una malintencionada torsión de los hechos. Aunque eso ocurre, no es lo que anima a todos los que escriben historia. El problema mayor se encuentra en nuestra condición respecto del tiempo y del espacio.
El universo está organizado naturalmente de un modo tan perfecto que todo funciona con ritmos, movimientos, fases y espirales. En esta Ingeniería no interviene el hombre porque su rol no es el de un Creador sino simplemente el de administrar. Cierto es que la historia la hacemos los hombres, pero no menos cierto es que siempre nos faltará la "altura" para comprender de qué manera, los acontecimientos provocados por las elecciones de nuestros actos no son nunca inocuos sino por el contrario siempre tienen una consecuencia positiva o negativa.
Resultaría entonces mucho más atinado apostar por una "Teología de la Historia". En efecto, nuestros caminos no le son desconocidos a Dios y nuestros renglones, por torcidos que sean, no escapan a la Sabiduría de su Providencia que siempre nos alcanza allí donde nos encontramos.



Al Papa Pio XII muchos le han juzgado terriblemente. Sería una injusticia adoptar una postura anacrónica para interpretar el juicio de muchos de sus contemporáneos. No podemos olvidar que esas personas sufrieron el terror de la guerra, el dolor desgarrador de la perdida de sus familias de modo tan violento y sobre todo, la crueldad de ideologías opuestas al bien del ser humano y que levantaron una verdadera tiniebla del maligno en este mundo.
Pero así como uno puede ser indulgente con esas personas, no podemos decir lo mismo de aquellos que perseveraron y perseveran cuando se trata de contar la historia sin hacer el mínimo esfuerzo para buscar la verdad. Esa falta de verdad les impide ser objetivos y libres.



La Película que comentamos el día de hoy trata de acercarnos a los hechos de una manera más completa, es decir, sin negar las presiones que el régimen nazi imponía al Vaticano, pero tampoco sin exponer, al menos por una vez, la coyuntura de lo que entonces ocurrió.
Son muchos los testimonios que han quedado registrados y que dan fe de la forma cómo la Iglesia intervino activamente en la protección no solo de los judíos sino también de gitanos, personas de otras religiones y de otros países. La historia no siempre expone claramente el hecho que la persecución nazi no fue exclusivamente una cacería antisemita sino que también incluyó dentro de sus objetivos a sacerdotes, religiosos y religiosas y, cómo no, muchos laicos de vida ejemplar.

Que esta película sirva para dar a conocer una pequeña parte de la historia, porque evidentemente hubo mucho más, aún si sabemos que la Iglesia no suele hablar del mucho bien que obra, porque en principio la caridad no se dice sino que se hace. Ella, siempre tendrá enemigos y estos, aunque algunas veces aparecen con rostros humanos, no son otros que todas aquellas cosas y formas que cada día intentan deshumanizar al hombre.



SINÓPSIS
 A las 5 de la mañana un hombre entrado en años se levanta de la cama, se pone de rodillas y ora ante un crucifijo. Por sus palabras podría suponerse que está preocupado, pero expresa su confianza en la luz divina, que les ayudará a cruzar estos días difíciles. En Roma, escenario de esta historia, el suelo se cimbra ante el bombardeo aéreo.
Este hombre es el Papa Pío XII, quien se encuentra al frente del Vaticano y de toda la Iglesia en un momento tremendamente trágico de la historia: la invasión de las tropas alemanas a Europa y particularmente a la ciudad de Roma. Un siniestro plan ordenado por Hitler se pone en marcha. La meta: Secuestrar al Romano Pontífice.
Esta película deja muy en claro cómo la Historia en muchas de sus páginas ha traicionado la verdad de los hechos de una manera marcadamente tendensiosa y alejada de la realidad.


FICHA TÉCNICA
Título Original: Pío XII, Sotto il cielo di Roma
Director: Christian Duguay
Producción: LUX VIDE, RAI FICTION, BETA
Guión: Francesco Arlanch, Fabrizio Bettelli
Género: Drama
Reparto: James Cromwell, Alessandra Mastronardi,
Marco Foschi, Miguel Herz-Kestranek,
Ken Duken, Holger Daemgen
País: Italia
Año: 2011
Formato: DVD 5
Idioma: italiano
Subtítulos en Español
Duración: 240 minutos.
Menú Principal
Menú de escenas
Material Adicional
REGIÓN ALL



lunes, 5 de marzo de 2012

PREFIERO EL PARAISO


San Felipe Neri, un hombre de corazón grande



Hay santos grandes y otros más pequeños, unos que brillan de una forma espectacular y otros que permanecen como escondidos. Los hay que tienen carácter jovial y alegre y otros que son más introvertidos o algo imponentes. ¿Qué podemos decir?... Hay santos como hay hombres, de todos los tipos y estilos. Pero en una cosa todos los santos coinciden y es que sin excepción se hicieron discípulos de Cristo.

San Felipe Neri es el santo que está caracterizado por el gozo y la alegría, así le conocemos y así le amamos y por él damos gracias a Dios porque es uno de los mejores ejemplos que demuestran que cuando entregamos la vida a Dios, no se nos deseca la dicha ni se nos estira el rostro.
No es penitencia derramar su vida delante de Dios sino gozo renovado porque para ser felices es que Dios nos creo.



¿Y qué podemos decir del sufrimiento? ¿Acaso no esta presente de forma variada y algunas veces particularmente manifiesto como para recordarnos que lo nuestro sería algo como vivir tironeados entre el anhelo de dicha infinita y los limites frustrantes de nuestra mortal condición?
Aparente contradicción, virtual paradoja que nos conduce a echar una mirada a la humanidad de Cristo.
Leía hace unos días, el bello libro del padre Alberto Simons S.J, titulado "Ser humano" y en el cual se nos lleva a través de la cristología a contemplar justamente la humanidad de nuestro Señor. En alguna parte de su libro, nos dice que no son pocas las personas que incurren en un lapsus singular cuando dirigen una mirada a un Jesucristo al que enmarcan en una suerte de caricatura. Jesús sería algo así como un "transformer" o para ser fiel a la imagen que el padre Simons cita, sería como una casa de dos pisos. Cuando el Señor vive lo cotidiano entonces Él estaría en el primer nivel, el nivel humano. Pero cuando viene la tentación, el ataque de aquellos que le persiguen, el desamor de los cercanos... entonces Jesús sube al segundo nivel y se comporta como Dios.




Es curiosa la imagen querido lector, pero te ruego que te detengas un momento a reflexionar si, de alguna manera, esta no termina siendo la forma como derrepente miras a Jesucristo.
La caricatura es sugestiva pero nos trae al punto esencial de la fe. Y ya aquí se impone la pregunta: ¿Jesucristo es realmente un modelo imitable? ¿Crees tú con todo tu corazón y con toda tu consciencia que es posible seguir al Maestro?
Hay no pocas personas que dicen que Jesús es un ser tan extraordinariamente bueno y noble, tan lleno de compasión y misericordia y tan pleno de sabiduría en sus dichos que finalmente es inalcanzable. ¡Claro!, porque además, si bien es cierto Jesucristo se hizo igual en todo a los hombres, no podemos olvidar lo que sigue y que tiene carácter de dogma: "menos en el pecado"...   ¿Y qué somos nosotros sino pecadores? ¿Y qué es Cristo sino hombre menos en el pecado? Algunos se quedan en este punto y renuncian.
Pero se puede ir más lejos aun si nos preguntamos: ¿Y qué es el pecado? 
Si el pecado es el mal a evitar siguiendo un código de normas, un simple tutor legalista que nos indica la derecha y la izquierda, lo de arriba y lo de abajo, en suma, pura jurisprudencia, entonces ciertamente no hemos entendido lo que en verdad es el pecado y qué pinta en todo esto Jesucristo, no hemos entendido su mensaje, su obra y su permanencia en medio del mundo hasta el fin de los tiempos.
¿El pecado no es acaso aquello que nos desfigura y nos deshumaniza?.
Pues bien, llegamos finalmente al punto gracias al cual no debemos dudar de declarar que a Cristo no solo se le puede seguir sino que se le debe seguir porque de ello depende ser en verdad y auténticamente aquello para lo que Dios nos creo: plenamente hombres, hombres en el sentido amplio del término, humanos a la manera de Jesús que no dudará en autoproclamarse como "el Hijo del hombre" 
Nosotros no somos ángeles, no corresponde a nuestra naturaleza ni a nuestra vocación. Cristo abrazó integramente nuestra humanidad y porque lo hizo es posible para el ser humano alcanzar tan altamente su vocación, y san Ambrosio no dudará en declarar que "Dios se hizo hombre para que el hombre se haga Dios", porque es cuando aceptamos dejarnos impregnar de la persona de Jesucristo que verdaderamente alcanzamos esta dignidad a la que Dios nos invita y que no es otra cosa que la santidad. Santidad que no es para un extraterrestre, ni para un superman sino para el ser humano normal que está en este mundo avanzando de la imajen a la semejanza, en una dinámica de devenir.
La santidad es lo que corresponde a todo ser humano que ha crecido según la naturaleza que le es propia y que ha sido elevada por la Gracia.






Esta película realmente está muy bien. El padre Felipe Neri va camino a Roma y casi al llegar a la entrada de la ciudad de los Papas, se detiene a descansar sobre un árbol. El se cuida de no andar por el camino de la ilusión porque eso no conduce derecho al cielo sino que por el contrario siempre nos desvía de la ruta. Sabe que llegando a Roma debe visitar al padre Ignacio de Loyola, fundador de los Jesuitas a quien le pedirá ingresar a la orden y le embarque rumbo a las Indias, donde espera pasar el resto de sus días al servicio de los pobres, predicando el Evangelio. Como nos ocurre también a nosotros, don Filippo no anda del todo equivocado. Solamente hay una ligera variante que es mas de forma que de fondo.
Un pequeño niño dirige la palabra a aquel cura que yace sobre el árbol y le dice: "Filippo, tu no irás a las Indias".
Alguien dijo una vez y con mucha razón: "Si quieres hacer sonreír a Dios, cuéntale tus planes"



"Preferisco il Paradiso" o como se traduce del italiano, "Prefiero el Paraiso", es esta nueva serie producida por los estudios Luxvide en asociación con la Raitrade, productoras de cine y televisión quienes ya desde hace un buen momento nos ofrecen series de muy buena factura, orientadas a mostrar la hagiografía de una manera amena y bastante potente.
Hace algunos años (1985) conocimos una versión (la primera) de la historia de san Felipe Neri y que se publicó con el nombre de: "State buoni se potete" (se bueno si puedes) y que llego a la pantalla chica del telespectador hispano con el nombre de "Un santo para los niños".
Comentamos en una publicación anterior nuestra crítica a ese filme:

Si bien es cierto, la primera película abunda en detalles, historias y escenas cómicas y dramáticas también, una de las críticas que mas se le hizo es la de alejarse del personaje histórico de san Felipe Neri e incurrir más en la fábula que en la historia real. Esa crítica es correcta porque, efectivamente, la película muestra varios pasajes que tienen más sabor a cuento que otra cosa. Sin embargo, yo como muchos otros, hemos defendido el valor de la metáfora y el cuento para rescatar no pocos rasgos del santo y que corresponden bastante bien a la estupenda actuación de quien lo encarna en el filme, el actor Johnny Dorelli. Me atrevería a decir que, además de esta perspectiva, ese filme tiene a su favor el ser una obra que no tuvo ningun reparo en el tiempo que llevo filmarla y los recursos que se invirtieron en ella, en un momento en el que la apuesta por el cine religioso o espiritual, era mucho más que pobre.


Si aceptamos de buen grado la crítica a la película antigua debemos decir que esta versión no incurre en el mismo recurso. Es un telefilme con un argumento muy distinto y en el que se cuida mucho el tema de la humanidad del santo. Cosas extraordinarias aparecen de tanto en tanto, pero eso no es un defecto, sino por el contrario, corresponden a lo que ocurre en la vida de un discípulo de Cristo que ha sabido de tal manera disminuir que finalmente termina siendo, como lo afirma san Pablo, ya no él que vive sino Cristo que vive en él. Estos signos y hasta prodigios que aparecen en la película de manera bastante discreta diría yo, aunque tengan ese aspecto exterior de extraordinario no lo son tanto en la vida de los santos. Particularmente, san Felipe Neri es un apóstol de la alegría de Dios que ama a los pequeños y los despreciables. Debemos recordar que los signos carismáticos como los milagros y las curaciones, no son ajenas a la evangelización y también al acompañamiento de la cura de almas. Estos signos se convierten en el medio por el cual Dios despierta la fe de aquellos que están cerrados, de los que están muertos y de los que ya no tienen esperanza, y esto no es así solo en la película, gracias a Dios, sino sobre todo en la vida de la Iglesia, no solo de ayer sino también de hoy.


Pierotto es un pequeño niño como tantos, hijo de una prostituta, que vive junto con la pandilla refugiado en las humedas catacumbas que se encuentran a las afueras de Roma. Liderados por otro niño de nombre Mezzapagnotta, se dedican a robar y cobrar cupos alentados por un matón acaudalado y medio poderoso quien vive a expensas de estos pequeños delincuentes.
Don Filippo llega en estas circunstancias y desde cero, sin un proyecto ni nada que se le parezca, incia un camino en el que el amor, la compasión y la paciencia, van construyendo un espacio nuevo que día a día va tomando forma y terminarán por bautizarlo como "El oratorio". Lugar de la fiesta y la fraternidad, el oratorio del padre Felipe Neri, no es solo el lugar para los niños en extrema pobreza sino que también es el lugar para estos otros pobres que no carecen de pan o dinero pero que si viven en una gran soledad y también desamor. Don Filippo no hace diferencias sino que acoje a todos, no solamente a los niños sino también a los mendigos, los viajeros y los que sufren.

Años más tarde, confrontado a su propia inconversión, Pierotto pregunta a su padre espiritual: "Pippo, ¿por qué es tan dificil seguir el Evangelio?". A lo que el santo responde: "porque es simple".


FICHA TÉCNICA

TÍTULO ORIGINAL: Preferisco il Paradiso
TÍTULO EN ESPAÑOL: Prefiero el Paraiso
PAÍS: Italia
DIRECTOR: Giacomo Campiotti (el mismo director de la película Bakhita, la esclava santa)
ACTORES: Roberto Citran, Gigi Proietti, Francesco Salvi
AÑO: 2010
IDIOMA: Italiano
SUBTÍTULOS: Español
DURACIÓN: 200 minutos
REGIÓN: ALL
FORMATO: DVD5

viernes, 30 de septiembre de 2011

POPIELUSZKO: LA LIBERTAD ESTÁ EN NOSOTROS


La semana pasada tuve la oportunidad de poder visionar esta nueva película de origen polaco, que nos trae la historia no tan lejana de una santo sacerdote como es el padre Jerzy Popieluszko.
¿Por qué es importante esta película...? Por el tema que aborda.
Al presente y ya desde hace varios años atrás se habla de los tan mentados derechos humanos. Estos que en sí mismos son un bien y que manan de la dignidad de la persona humana, son a menudo utilizados y manoseados al punto de pervertirlos, utilizándolos como medio para defender posturas ideológicas contrarias a la verdad y la vida y curiosamente deformando y zocabando esta misma dignidad.


Podemos citar, a manera de ejemplo, cómo en nombre de los derechos de la mujer en la actualidad se viene perpetrando frente a nuestras narices el mayor holocausto ocurrido en la historia de la vida humana como es la sistemática y próspera industria del aborto. También en nombre de los derechos humanos se reclama un alucinante derecho a "La libertad del genero", surgiendo así la reivindicación de algunas formas de desviación sexual que están bastante alejadas de ser un bien para aquel que las padece. Ustedes habrán también oído hablar del "derecho a decidir su propia muerte", la eutanasia asistida. También junto todos estos "derechos" tenemos la premisa relativista en la que en nombre de la "tolerancia", el ser humano "moderno" debe ser respetuoso "de la verdad de los otros"... como si la verdad fuera algo sujeto a los individuos o la interpretación que uno u otro hiciere de esta.




PARA SER LIBRES NOS LIBERÓ CRISTO

No puede haber bien fuera de la verdad, como tampoco puede haber libertad abrazando otra cosa que no sea el bien. No es una premisa de tipo espiritual... ¡es una constatación de orden racional!.
Los santos nos dan testimonio también de esto.
Jerzy Popieluszko fue beatificado apenas el año pasado por su santidad Benedicto XVI.
¿Qué tan extraordinario y ejemplar hubo en la vida de este sacerdote...?  Fue un testigo de Jesucristo en los momentos y lugar en el que el bien se enfrentaba con el mal.
El padre Jerzy, nacido el 14 de septiembre de 1947, conoció desde pequeño lo que es la violencia, la guerra, la invasión, el atropello, la inseguridad... el miedo. 
Polaco, como Juan Pablo II, san Maximiliano Kolbe y Santa Faustina, creció en el seno de una familia católica, pobre en lo material pero rica en la fe. Como a su santidad Juan Pablo II, le tocó también ver y vivir la invasión de su patria y la instauración del régimen comunista.
Después de prestar el servicio militar en cuyo contexto resultó ser víctima de numerosas humillaciones, persecuciones y hasta torturas, siguió sus estudios de filosofía y teología muy cercano al Cardenal  Stefan Wyszynski, primado de la Iglesia Polaca, quien le ordenará sacerdote el 28 de mayo de 1978.




Desplegó su ministerio en varias parroquias, pero su figura aparece de manera más evidente a los ojos de los medios, de Polonia y del mundo con ocasión del acompañamiento que realiza al movimiento sindical "Solidaridad". Muere mártir, asesinado por los servicios de inteligencia de la Polonia comunista auspiciados directamente por la URSS,  quienes le torturan salvajemente y le atan unas piedras para finalmente hundirle en una reserva de agua.

La Iglesia reconoce la santidad de este sacerdote porque él no dio su vida simplemente por conseguir una victoria social. Ni siquiera su sacrificio fue en vista de combatir al régimen comunista... Su vida siempre la orientó a la persona de Cristo y es por Cristo, por el amor a la verdad en Cristo, amor a la libertad en Cristo, que el brilla hoy no con luz propia, sino como brillan todos los santos, con la Luz de Cristo que nos aparta de las tinieblas del error.



FICHA DE LA PELÍCULA

TÍTULO ORIGINAL: Popieluszko. Wolnosc jest w nas.DVD
PAÍS: POLONIA
DIRECTOR: RafaWieczyski
ACTORES: Starring:Jan Englert, Marek Frckowiak , Maja Komorowska, Radosaw Pazura, Joanna Szczepkowska, Adam Woronowicz, Zbigniew Zamachowski
IDIOMA: ITALIANO
SUBTÍTULOS: ESPAÑOL
IMAGEN 16:9
DURACIÓN: 300 minutos aprox.
FORMATO. DVD5
REGION: ALL


lunes, 26 de septiembre de 2011

SAN AGUSTIN DE HIPONA Y EL OCASO DE UN IMPERIO




Hablar de San Agustín es hacer referencia a uno de los Grandes santos de nuestra Iglesia Católica.
A pesar del tiempo que nos separa de su presencia física en esta tierra (1600 años) sus escritos y su legado permanece con impresionante frescor y eficacia.
Agustín de Hipona tenía este don extraordinario de decir la verdad de las cosas de una bella manera.
Cierto es que su preparación retórica y su experiencia como orador le proporcionaron la elocuencia oportuna pero no es menos cierto que esa elocuencia y esa precisión para decir lo debido en el momento oportuno, es fruto de la acción del Espíritu Santo en el alma de un hombre cuya vida fue marcada por la inquietud permanente en la búsqueda de la Verdad.






DETRÁS DE UN GRAN HOMBRE SIEMPRE HAY UNA GRAN MUJER


San Agustín nació en el norte de África el año 354 d.C. y fue hijo de Patricio y Mónica.
Su padre fue un hombre pagano mientras que su madre una ferviente cristiana que la Iglesia ha reconocido como santa debido al heroismo de sus virtudes.
Mónica educó a sus tres hijos en la fe cristiana. procuró sembrar en ellos desde edad temprana las virtudes y como en la labor de la educación son ambos padres que deben llevar a cabo esta misión importantísima, la ausencia o negligencia de alguno de ellos necesariamente puede hacer contrapeso a la labor del otro. Por ello, el mismo san Agustín cuando escribe su famosa autobiografía conocida como "Las Confesiones", reconoce ser hijo de las lágrimas de una abnegada e infatigable madre.
Santa Mónica acompañó a san Agustín en todo momento con su oración, sobre todo en aquellos momentos en que veía cómo su hijo andaba por caminos de extravío. Ella no solo oraba por sus hijos sino que también lo hacía por su marido y consiguió la conversión de estos dos, aunque la del padre fuera en el lecho de muerte. 



EL AMOR Y LA BÚSQUEDA DE LA VERDAD

A través de las líneas que leemos en sus "Confesiones" podemos ver que Agustín estuvo siempre animado y empujado por la búsqueda de la verdad. Seguramente fue esa sed de verdad acompañada del desorden propio a nuestra naturaleza caída la que le condujo a vivir diferentes experiencias que por un momento le consolaron pero rápidamente se consumieron como lo que eran: ilusiones, falsa felicidad, amor que no era amor...
En esta frenética búsqueda, Agustín ingresa en la secta de los maniqueos, aquella que sostenía que habían dos dioses: uno del bien y otro del mal y que en el hombre solo su espíritu era bueno. La carne y todo lo material resultaba siendo algo despreciable. Su circulo social, sus amigos y sobre todo sus maestros le condujeron a ello y durante 9 años anduvo con ellos. Pero como núnca cesó en su verdadera búsqueda terminó por comprender que se encontraba frente a un error y una falsedad.
Por aquellos tiempos, Dios tocó su corazón utilizando como medio, además de la oración de su madre, lás prédicas y homilías de San Anselmo. Su conversión tuvo lugar cuando el ya tenía 32 años. Fue bautizado y se entregó a Aquel a quien le dijo:"Tarde te amé, Oh Belleza siempre antigua, siempre nueva. Tarde te amé. Tú me has llamado, y me has llamado insistentemente, y has suprimido mi sordera. Tu has brillado con luz y has puesto mi ceguera a volar! Tu has emanado fragancia, y me he quedado sin aliento, y he suspirado por ti. Te he conocido, y he tenido hambre y sed de Ti. Tú me has tocado, y he sido encendido por tu paz.”


DOS AMORES FUNDARON DOS CIUDADES

Junto con las "Confesiones", el libro titulado "La Ciudad de Dios" son sus obras que más resuenan hasta nuestros días. esto sin olvidar sus Homilías.
Posiblemente para el lector será muy dificil imaginar lo que pueda haber ocurrido en la sociedad de aquel entonces. Recordemos que el cristianismo después de llegar a Roma, la capital del Imperio gobernante, padeció 300 años de feroz persecución y que solamente el año 313 con el edicto de Milan proclamado por el emperador Constantino, la Iglesia conocerá un tiempo de paz.
Sin embargo el año 402 se inicia la invasión de los pueblos bárbaros y este tremendo imperio sobre el cual se había construido la cultura, la política y la organización social de aquel entonces comenzó a derrumbarse. San Agustín vivirá hasta el año 430 d.C. y por lo tanto será un testigo excepcional de la historia que vivió esos hechos. Las razones que provocaron tal crisis fueron diversas pero la que más precipitó la debacle  fue la decadencia de la sociedad romana occidental.
Es por esta razón y también con el afan de iluminar la consciencia de los hombres, tentados por falsas luces y filosofías novedosas, que escribe "La ciudad de Dios"
Y dice el Santo de Hipona: “Dos amores fundaron dos ciudades, a saber: la ciudad terrena el amor de sí hasta el desprecio de Dios, y la ciudad celeste el amor de Dios hasta el desprecio de sí mismo”
Agustín no habla de otra cosa sino de aquello que enseña Jesucristo: "Nadie puede servir a dos amos...". El nos habla de algo fundamental en la vida del creyente y es que nuestro corazón no puede estar compartido. El nos enseña que en esta vida se libra un gran combate, un combate a muerte entre el mundo y sus amantes y el Pueblo de Dios que vive en este mundo pero sin pertenecerle.
¿Hay algo más actual que esto...? Al presente: ¿no les parece que el combate es el mismo?. ¿No es cierto que vivimos en un mundo que no ama la verdad y quiere vivir sin Ley y sin Dios...?
¿No es cierto acaso que nuestro mundo es aquel que llama al mal bien y al Bien mal...?
"Oh Belleza siempre antigua y siempre nueva..." dame ojos para verte así y no dejarme deslumbrar por una falsa promesa, una tierra que no es la mía y una patria que no me pertence por que la mía solo es el Cielo.


LA PELÍCULA

Para el cumpleaños del Papa en abril se estrenó la película sobre la vida de san Agustín, uno de sus santos preferidos y más citados.
 La película, con un presupuesto de 10 millones de euros, es una coproducción de la italiana Lux Vide (www.luxvide.it, veterana en filmes de santos y con una línea de películas de época romana), con la alemana Eos Entretainment y a la polaca Grupa Filmowa Baltemia. El director es el canadiense Christian Duguay.
Franco Nero interpretará al santo en sus últimos años, mientras que Alessandro Preziosi lo encarna en su etapa juvenil, incluyendo sus amoríos con una chica interpretada por Serena Rossi. Monica Guerritore interpretará a santa Mónica, madre del santo y patrona de todas las madres sufridas. El obispo san Ambrosio, hombre de carácter y maestro de Agustín, es el papel de Andrea Giordana. Vincent Riotta interpreta a Macrobius, un orador pagano.
El rodaje se ha realizado en los estudios Imperium de Hammanet, en Túnez, donde Lux Vide lleva años filmando películas bíblicas y romanas.


"La idea de hacerla como un regalo de cumpleaños a Benedicto XVI no sólo se nos había ocurrido a nosotros. Mientras preparábamos el rodaje supimos que nuestros colegas alemanes estaban trabajando en un proyecto similar y decidimos unir nuestras fuerzas", dice Luca Bernabei de la Lux.
 La película comienza con el anciano Agustín recordando su vida poco antes de morir, asediado en Hipona en el 430 por los ejércitos vándalos. Pero ya se le han señalado al director algunos detalles históricamente inconsistentes.
Por ejemplo, Christian Duguay, se imagina, al estilo del siglo XX, que el Papa desde Roma le ha enviado a san Agustín una nave para que pueda huir del cerco de los vándalos. Sin embargo, las noticias no corrían tan rápido en esos años: de hecho, sabemos que la muerte de Agustín, el 28 de agosto del 430 tardaría más de un año en llegar a la corte imperial. ¡En abril de 431 aún recibió una invitación al Concilio de Éfeso, cuando llevaba casi un año muerto!
También son curiosos los nombres de algunos personajes. La película ponen un nombre árabe (Khalida) a la amante de Agustín, cuando en esos años aún no había árabes en la zona y probablemente la chica (que Agustín en sus textos nunca menciona por su nombre) tenía un nombre latino. “Macrobius” es el nombre que dan a un profesor de retórica del santo, sin utilizar un nombre que Agustín sí menciona (carta 16): su profesor pagano Máximo, que se reía de los nombres púnicos de los mártires cristianos.
Amantes de la vida del santo hacen notar también la ausencia de algunas escenas emblemáticas. Por ejemplo, cuando san Ambrosio se encierra con unos fieles valientes en la basílica Porciana para evitar que la Emperatriz la regale a los arrianos. El estado manda tropas, y entonces Ambrosio descubre las viejas tumbas de sab Gervasio y Protasio, lo que atrae a multitudes de ciudadanos devotos, dispersando a las tropas. Una escena de muchedumbres y tensión que no se ha recogido en la película pero que Agustín escribió como testigo.
La película en cambio sí que recoge el itinerario vital de Agustín, su personalidad moderna, sus dotes retóricas como orador... y parece que en general gustará al público cristiano, familiar y a la gente con inquietudes existenciales como el santo.
No nació santo; antes de convertirse vio toda la basta gama de sentimientos humanos: del amor a la más baja abyección, incluyendo todas las transgresiones; era un hombre inquieto, una inteligencia superior, y como todos los hombres inquietos atravesará una profunda crisis existencial que lo llevará a la verdad”, dice Franco Nero en el CORRIERE DELLA SERA.
Para Preziosi, que lo interpreta en su juventud, el Agustín inmaduro es moderno porque es como el hombre de hoy: “narcisista, se pone en el centro del mundo, egoísta insatisfecho, atormentado por las pasiones del hombre de hoy”.
Monica Guerritore destaca el papel de santa Mónica en la historia de su hijo: “él era de caracter rebelde, había conflicto entre ellos; en las Confesiones, el pecador arrepentido explica su debilidad humana, su atracción irresistible por el sexo femenino, pero su madre no se rendirá y como un ángel conducirá a la salvación a su alma”.

Crítica de J.A.Antonio

FICHA TÉCNICA



TÍTULO ORIGINAL Sant'Agostino (Augustine: The Decline of the Roman Empire) (TV)
AÑO
2010
DURACIÓN
200 min.   
PAÍS
ITALIA, ALEMANIA
DIRECTOR Christian Duguay
GUIÓN Francesco Arlanch, Sebastian Henckel-Donnersmarck
MÚSICA Andrea Guerra
FOTOGRAFÍA Fabrizio Lucci
REPARTO Alessandro Preziosi, Monica Guerritore, Gerald Alexander Held, Johannes Brandrup, Wenanty Nosul
PRODUCTORA Coproducción Italia-Alemania; Lux Vide / Tellux Film
GÉNERO Drama | Miniserie de TV
FORMATO: DVD5
IDIOMAS: ITALIANO, ESPAÑOL
SUBTÍTULOS: ESPAÑOL
MATERIAL ADICIONAL
REGIÓN: ALL
SINOPSIS Miniserie de TV. 2 episodios. Durante meses los vándalos han mantenido el asedio a Hippo Regius, Hipona, en el norte de África, una ciudad de importante presencia cristiana en la que se han celebrado 3 Concilios. El Papa, que teme por la vida de su obispo, Agustín, envía un barco para que éste pueda viajar a salvo hasta Roma. Una tropa del ejército romano logra atravesar las líneas enemigas y llega hasta Hipona, reavivando en el pueblo la esperanza de que el ejército romano llegará a tiempo de derrotar a los vándalos. El joven jefe de la tropa, Fabius, se queda prendado de Lucilla, la sobrina de Agustín. Pero Fabius culpa al obispo de la muerte de su padre, Marcelino. El Tribuno imperial, Valerius decide enfrentarse a los vándalos, en contra de la opinión de Agustín. Una noche, mientras Fabius se encuentra de guardia, Agustín le ofrece una posibilidad de escapar junto a Lucilla y le relata los sucesos más importantes de su vida: sus dotes para la oratoria y la vida licenciosa de su juventud; el viaje a Mediolanum (Milán) para ayudar al Emperador contra el obispo Ambrosio; su conversión al cristianismo y su actividad episcopal hasta su retorno a Hipona. (FILMAFFINITY)

viernes, 26 de agosto de 2011

BAKHITA, DE ESCLAVA A SANTA


Hoy comentaremos una bellísima producción que fue lanzada el año 2009 y que, sin temor a equivocarme puedo asegurarles que está muy bien lograda. Me refiero al filme BAKHITA que nos muestra con particular detalle y cuidado esmero, la singular vida de esta mujer sudanesa que conoció el sufrimiento, la opresión, la injusticia y la burla a la que fue sometida como esclava que era. Pero ninguno de estos males que desfiguran la dignidad de la persona humana, pudo finalmente destruirla y esto porque "un Amo", diferente a todos los demás amos, hizo algo extraordinario por ella" confirmando que su nombre, Bakhita, que significa AFORTUNADA, correspondiera del todo a su vocación.


JOSEFINA BAKHITA, UN SER DE AMOR

No hay nada en la vida de un ser humano que no dependa del Amor. Véase por donde se vea, el ser humano es una criatura totalmente dependiente del amor y en búsqueda de él para conseguir configurar la propia existencia al fin para la cual se le dio.
Este es un caso extremo, por cierto no es único y se muestra en representación dé las muchísimas personas que a través de la historia fueron esclavizadas y como la adversidad no suprime completamente la capacidad de elegir, se puede siempre elegir y elegir bien. Bakhita muestra con su fuerte testimonio cómo, ni siquiera el estado de esclavitud puede violar la libertad interior de la persona humana.


Bakhita vivía en una comunidad tribal en el África, más precisamente en el Sudán y desde su infancia conoció el dolor. Su pueblecito fue invadido por unos mercaderes musulmanes de esclavos quienes obraron destrucción y matanza antes de capturar algunos "ejemplares" para nutrir su patético comercio.
En dicha ocasión, su madre fue salvajemente asesinada y ella junto a otros más fueron capturados, encadenados y conducidos hacia un lugar alejado donde tendría lugar la subasta al mejor postor. Este hecho marca el inicio de su Calvario. Bakhita será "adquirida" como esclava a lo largo de su vida por diferentes amos, uno más cruel  que el otro, quedando ello marcado no solo en su alma sino también en su cuerpo. Antes que estos eventos se desencadenaran, el sabio anciano de la tribu le mostraba que sobre ella reposaba una bendición divina...

"Tu eres un ser extraordinario".


Diría un sabio y cerebral occidental: ¿cómo un viejo nativo de una tribu recóndita y sumida en el retraso podría hacer tal diagnóstico reservado a un psicoanalista o por lo menos a un buen psicólogo...?  La sencillez del corazón otorga al alma la suficiente lucidez para descubrir el Bien en el otro. No es casualidad entonces que los sencillos de corazón tengan su lugar en la proclamación que Jesucristo hace de las Bienaventuranzas.
Federico Marín, prospero comerciante veneciano irrumpe en la vida de Bakhita en un momento trágico. Es así que la Providencia obra de modo inescrutable pero efectivo.


EL PERDÓN ES LA MAYOR EXPRESIÓN DE LA LIBERTAD

Posiblemente el momento más claro en el que se dejó ver cuan cierto era el diagnóstico hecho por el anciano jefe tribal, fue cuando Josefina Bakhita declara lo siguiente:

"Si volviese a encontrar a aquellos negreros que me raptaron y torturaron, me arrodillaría para besar sus manos porque, si no hubiese sucedido esto, ahora no sería cristiana y religiosa".


Las palabras anteriores no pueden provenir de los labios de aquel que tiene el alma lacerada por la vejación y el desprecio desfigurarte de cualquier atisbo de dignidad personal.
Por ejemplo, en la historia de "Raíces", que narra la cruenta esclavitud de los negros llegados a Norteamérica, tenemos la rebeldía del personaje principal llamado "Kunta-kinte". Defender su verdadero nombre era lo único que le quedaba a ese esclavo. Sin embargo, el hacerlo exigía de su propio corazón un pago que no era sino lo contrario al amor: el odio al amo, al enemigo. Y eso hace que el esclavo sea doblemente esclavo, porque no podrá encontrar ninguna forma de libertad ya que está atado a la venganza, a la necesidad de "que me paguen lo que me deben", y eso no es sino la falta de perdón que enferma al cuerpo y al alma.
En contra parte, Josefina Bakhita fue capaz de perdonar a los que la humillaron infinitamente tratándola peor que un animal, y eso hasta el punto de encarnar literalmente el amor a los enemigos del que nos habla Jesús en el Evangelio.

¿Cómo fue capaz de perdonar a sus asesinos en vida...?

La verdad es que ella. como ningún ser humano que haya vivido sobre la faz de la tierra, tiene ni remotamente capacidad mayor a este respecto. Fue otro, uno más Grande que ella, fue Jesucristo, este "Buen Amo" que no solo la libertó sino que le dio la longanimidad de la cual solo son capaces aquellos otros Cristos, es decir, los santos.

Efectivamente hermana Bakhita...
¡ Tu eres un ser extraordinario!


¡NUESTRA ESPERANZA ES CIERTA!

Cuando su Santidad Benedicto XVI vio este filme dijo que era una bellísima película que correspondía al testimonio de la santa patrona del Sudán.
Benedicto XVI entregó a la Iglesia una Encíclica que resulta fundamental para rescatar y dar un sentido profundo a las razones por las cuales los creyentes tenemos la fe como un tesoro.
En la encíclica Spe Salvi, Salvados en la Esperanza, el Santo Padre nos recuerda cómo nuestra esperanza es cierta.  Efectivamente, los seres humanos podemos atesorar grandes esperanzas respecto a cosas, hechos, pero por sobre todo personas. Sin embargo todas estas esperanzas carecen de certeza.
Desde lo más banal a lo más importante no podemos decir de la esperanza que esta es cierta. La excepción de ello es la Fe.



Un hombre compra un billete de lotería y tiene la esperanza que se sacará el premio mayor. Una posibilidad en 27 millones de que acierte.  Un joven enamorado declara su amor a su amada. lo hace con la esperanza del sí... algunos habrán hecho seguramente alguna vez la dolorosa - en términos afectivos - experiencia de un no como respuesta.
Un padre espera que sus hijos sean buenos y triunfen. Es una legítima esperanza pero no por ello posee la fuerza inquebrantable de la certeza.



La fe en Jesucristo y en el Amor del Padre es la ÚNICA esperanza inquebrantable y eso porque "si somos infieles, Dios permanece fiel", dice san Pablo.
Sabemos que las promesas de Dios, una por una, todas se cumplirán.
La promesa de Dios no es solamente para un futuro que algunos imaginan lejano. ¡No!, las Promesas de Dios son para este instante. Su Amor es para ahora, para hoy. El nos abraza y nos cierra contra Sí y a Dios "se le va la Vida en ello", literalmente deja la Vida sobre una Cruz, por ti y por mí. Siendo Rey se hizo como un esclavo y pasó confundido en la multitud, incluso fue confundido con los malechores...
Nosotros los cristianos corremos un riesgo y es el de "estar vacunados contra Dios". Me explico:
Escuchamos que Dios nos ama, que El nos hace Misericordia, que somos preciosos para El... oímos y oímos esas y otras cosas más y seguimos oyendo más mucha veces no escuchando. A fuerza de oír hemos desarrollado una peligrosa "inmunidad" contra la Gracia.
¿Cómo saber si yo padezco de esta mala inmunidad...?  El test es sencillo. Simplemente pregúntate
Si eres "inmune" verás que tu esperanza no es tal, simple y llanamente porque vives como si no la tuvieras, porque vives lo cotidiano como si no fueras un hijo de Dios, porque te sumes en la tristeza cuando el que ha vencido a la muerte, la más grande derrota de los hombres, pasa a tu lado y dices no conocerle o si acaso ni le miras porque estás encerrado en tu prueba o tu dolor.
Eres víctima de esta indiferencia espiritual cuando vives esta vida como si la Resurrección de la carne y la vida Eterna no estuvieran allí, aguardándote.

No tenemos rostros de resucitados, no vivimos en la tensión del amor y luego nos preguntamos por qué estamos tristes. Y por eso el Señor pregunta: 

"Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?"

   

Santa Josefina Bakhita viene a liberarnos de esta modorra espiritual. Ella nos hace reaccionar con su tetimonio...
"...Supe que había un Amo, Señor de todos los demás amos de la tierra y que era Bueno. El es el único amo que tomó mi lugar de castigo, El tomó mi lugar para que yo sea feliz y libre..."


 “Nunca es demasiado tarde para tocar el corazón del otro y nunca es inútil”, escribe su Santidad Benedicto XVI, al final de le Encíclica.
En el capitulo 48 de la Encíclica Spe Salvi dice: “y Nadie vive solo. Ninguno peca solo. Nadie se salva solo. En mi vida entra continuamente la de los otros: en lo que pienso, digo, me ocupo o hago. Y viceversa, mi vida entra en la vida de los demás, tanto en el bien como en el mal……. Nuestra esperanza es siempre y esencialmente también esperanza para los otros; sólo así es realmente esperanza también para mí. Como cristianos, nunca deberíamos preguntarnos solamente: ¿Cómo puedo salvarme yo mismo? Deberíamos preguntarnos también: ¿Qué puedo hacer para que otros se salven y para que surja también para ellos la estrella de la esperanza? Entonces habré hecho el máximo también por mi salvación personal.”


“3. Pero ahora se plantea la pregunta: ¿en qué consiste esta esperanza que, en cuanto esperanza, es -- redención --? Pues bien, el núcleo de la respuesta se da en el pasaje antes citado de la Carta a los Efesios: antes del encuentro con Cristo, los Efesios estaban sin esperanza, porque estaban en el mundo --- sin Dios --. Llegar a conocer a Dios, al Dios verdadero, eso es lo que significa recibir esperanza. Para nosotros, que vivimos desde siempre con el concepto cristiano de Dios y nos hemos acostumbrado a él, el tener esperanza, que proviene del encuentro real con este Dios, resulta ya casi imperceptible. El ejemplo de una santa de nuestro tiempo puede en cierta medida ayudarnos a entender lo que significa encontrar por primera vez y realmente a este Dios. Me refiero a la africana Josefina Bakhita, canonizada por el Papa Juan Pablo II. Nació aproximadamente en 1869 –ni ella misma sabía la fecha exacta– en Darfur, Sudán. Cuando tenía nueve años fue secuestrada por traficantes de esclavos, golpeada y vendida cinco veces en los mercados de Sudán. Terminó como esclava al servicio de la madre y la mujer de un general, donde cada día era azotada hasta sangrar; como consecuencia de ello le quedaron 144 cicatrices para el resto de su vida. Por fin, en 1882 fue comprada por un mercader italiano para el cónsul italiano Callisto Legnani que, ante el avance de los mahdistas, volvió a Italia. Aquí, después de los terribles -- dueños -- de los que había sido propiedad hasta aquel momento, Bakhita llegó a conocer un -- dueño -- totalmente diferente –que llamó -- paron -- en el dialecto veneciano que ahora había aprendido–, al Dios vivo, el Dios de Jesucristo. Hasta aquel momento sólo había conocido dueños que la despreciaban y maltrataban o, en el mejor de los casos, la consideraban una esclava útil. Ahora, por el contrario, oía decir que había un -- Paron -- por encima de todos los dueños, el Señor de todos los señores, y que este Señor es bueno, la bondad en persona. Se enteró de que este Señor también la conocía, que la había creado también a ella; más aún, que la quería. También ella era amada, y precisamente por el « Paron » supremo, ante el cual todos los demás no son más que míseros siervos. Ella era conocida y amada, y era esperada. Incluso más: este Dueño había afrontado personalmente el destino de ser maltratado y ahora la esperaba -- a la derecha de Dios Padre --. En este momento tuvo -- esperanza --; no sólo la pequeña esperanza de encontrar dueños menos crueles, sino la gran esperanza: yo soy definitivamente amada, suceda lo que suceda; este gran Amor me espera. Por eso mi vida es hermosa. A través del conocimiento de esta esperanza ella fue -- redimida », ya no se sentía esclava, sino hija libre de Dios. Entendió lo que Pablo quería decir cuando recordó a los Efesios que antes estaban en el mundo sin esperanza y sin Dios; sin esperanza porque estaban sin Dios. Así, cuando se quiso devolverla a Sudán, Bakhita se negó; no estaba dispuesta a que la separaran de nuevo de su -- Paron --. El 9 de enero de 1890 recibió el Bautismo, la Confirmación y la primera Comunión de manos del Patriarca de Venecia. El 8 de diciembre de 1896 hizo los votos en Verona, en la Congregación de las hermanas Canosianas, y desde entonces –junto con sus labores en la sacristía y en la portería del claustro– intentó sobre todo, en varios viajes por Italia, exhortar a la misión: sentía el deber de extender la liberación que había recibido mediante el encuentro con el Dios de Jesucristo; que la debían recibir otros, el mayor número posible de personas. La esperanza que en ella había nacido y la había -- redimido -- no podía guardársela para sí sola; esta esperanza debía llegar a muchos, llegar a todos.”
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SINÓPSIS

BAKHITA Hermosa película que nos relata con detenimiento la heróica vida de esta santa sudanesa quien fuera canonizada el año 2000 por el Papa Juan Pablo II.
Josefina BAKHITA fue esclavizada desde la tierna infancia, pasó por las manos de diferentes amos quienes le infligieron los más horrendos sufrimientos, hasta que finalmente, un rico comerciante italiano la compra como esclava y la lleva a Italia para que se ocupe de la crianza de su hija enferma y los servicios domésticos.
Esta humilde mujer encontrará con la ayuda de un sacerdote de pueblo, algo que transformó completamente su dolorosa existencia. Supo que había un Amo que era diferente a los demás. Era el Amo de todos los amos y había dado su vida para rescatar a sus subditos. Backita conoció a Jesucristo quien se revelará como su Señor y libertador, no solo de la vida de esclavitud sino como Aquel quien da un nuevo sentido al vivir de cualquier persona.



CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

Título original: Bakhita
Título en Español: Bakhita, de esclava a santa
País: Italia
Año: 2009
Duración: 200 minutos
Dirección: Giacomo Campiotti
Música: Stefano Lentini
Fotografía: Blasco Gurato
Actuaciones de:
Fatou Kine Boye, Teresa Acerbis,
Stefania Rocca, Ettore Bassi,
Sonia Bergamasco, Ludovico Fremont,
Maria Grazia Bon, Francesco Salvi,
Giullia Gorietti, Nathalie Rapti Gomez,
Stefano Fregni, Natalia Piatti
y Alberto Molinari.
Idiomas: Español e Italiano
Subtítulos: Español
Menú Principal y de Escenas
Menú de Idiomas y Extras
Formato: DVD
Región: ALL
Sistema NTSC


Información actualizada el 08 de febrero del 2018, fiesta de esta pequeña y a la vez inmensa santa.
No olvidemos de pedir por su intercesión por todas las víctimas de la esclavitud moderna cual es la trata de personas en diferentes lugares del mundo.